En torno al infrasonido ha crecido una nube de historias alarmistas: que supuestamente provoca pánico, enfermedad e incluso sirve de "arma sónica". Ordenémoslo con calma y según las fuentes, separando lo verificado de lo inventado.
Mito 1. La "frecuencia del miedo" de 19 Hz
Una historia popular afirma que el infrasonido en torno a 19 Hz provoca un terror infundado y "la sensación de un fantasma". Se apoya en observaciones anecdóticas aisladas (el famoso caso de un ingeniero en un laboratorio "encantado") y un par de experimentos pequeños. No hay evidencia rigurosa y reproducible de una "frecuencia del miedo" universal. El infrasonido intenso puede ser sentido por el cuerpo, pero la ciencia no ha encontrado en él ningún "botón del pánico". Las revisiones revisadas por pares sobre la audición en bajas frecuencias muestran otra cosa: el infrasonido no es un "veneno invisible"; simplemente el umbral de audición sube bruscamente a medida que baja la frecuencia, y con suficiente intensidad una persona lo percibe de la manera habitual, con el oído.5
Mito 2. Los aerogeneradores "envenenan" con infrasonido
Es el tema más estudiado. Varias revisiones críticas de la literatura revisada por pares concluyen: no hay evidencia fiable de daño directo a la salud por el infrasonido de los aerogeneradores a niveles reales.12 La molestia que experimentan algunas personas es real, pero se vincula con más fuerza al ruido audible y a las actitudes hacia la instalación que al infrasonido en sí. Experimentos controlados muestran directamente que las quejas de salud cerca de los aerogeneradores se explican mejor por el efecto nocebo (expectativa negativa) que por el propio infrasonido (Crichton et al., 2014).6
Mito 3. El "síndrome de La Habana" — un ataque de infrasonido
Cuando diplomáticos en La Habana desarrollaron dolencias, una de las teorías fue un "arma sónica". El análisis científico no la confirmó: el informe del grupo asesor JASON descartó, con alta confianza, la exposición sonora (infra, audible y ultrasonido) a distancia como causa.3 Y las misteriosas "grabaciones del ataque" coincidían, espectralmente, con el canto de un grillo caribeño.4
El infrasonido no son "rayos de la muerte", sino una parte natural del entorno: está constantemente a nuestro alrededor (el océano, el viento, el tráfico) a niveles seguros. Vale la pena estudiarlo no por miedo, sino por su utilidad: la alerta temprana de amenazas reales.
- Los tubos de órgano más grandes (de 32 y 64 pies) suenan a ~16 y ~8 Hz: la congregación no los oye, pero siente un "temblor" en el pecho.
- La famosa "frecuencia del miedo" de 19 Hz está ligada al caso de un ingeniero a quien "se le apareció un fantasma": el culpable resultó ser un ventilador que vibraba.
- El infrasonido está constantemente a nuestro alrededor —del viento, el tráfico y el mar— a niveles perfectamente seguros.
- La leyenda de la "frecuencia fantasma" (~18,9 Hz) la inició el ingeniero Vic Tandy (Tandy y Lawrence, 1998), que rastreó un laboratorio "encantado" hasta un ventilador común que vibraba; un experimento en un concierto de 2003 mostró luego que el infrasonido solo eleva levemente la inquietud en algunos oyentes.
Usamos el infrasonido como una fuente de información, no de exposición: escuchamos el planeta para advertir. Desmontar mitos es parte de una conversación honesta con nuestra audiencia y con los escépticos científicos.
Fuentes de este artículo
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- revisión van Kamp I., van den Berg F. (2018). Health effects related to wind turbine sound and infrasound. Acoustics Australia 46. springer.com
- revisión McCunney R.J. et al. (2014). Wind turbines and health: a critical review of the scientific literature. JOEM 56(11). journals.lww.com
- refutaciónorganización JASON/MITRE (2018). Analysis related to the Embassy Incidents (Havana syndrome). int.nyt.com
- revisado por paresrefutación Stubbs A.L., Montealegre-Z F. (2019). 'Sonic attacks' in Cuba match a cricket's calling song. bioRxiv. biorxiv.org
- revisado por paresrevisión Møller H., Pedersen C.S. (2004). Hearing at low and infrasonic frequencies. Noise & Health 6(23). pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
- revisado por pares Crichton F. et al. (2014). Health complaints and wind turbines: the nocebo expectations hypothesis. Front. Public Health 2:220. doi.org
- historia Tandy V., Lawrence T.R. (1998). The ghost in the machine. J. Soc. Psychical Research 62. richardwiseman.com
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- revisión Leventhall G. (2007). What is infrasound?. Progress in Biophysics and Molecular Biology 93(1-3), 130-137. doi.org
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- organización World Health Organization, Regional Office for Europe (2018). Environmental noise guidelines for the European Region. WHO Regional Office for Europe (who.int). who.int
HERD (2026). Infrasonido y salud: mitos y hechos. HERD — Biblioteca de infrasonido. https://theherd.network/infrasound/es/health